martes, 22 de abril de 2008

Persépolis

Autora: Marjane Satrapi.

Editorial: Norma Editorial.

366 páginas.

Me regalaron este libro la semana pasada y a pesar de que no suelo leer cómic me atrapó nada más abrirlo; los dibujos en blanco y negro, son simples y muy expresivos, los textos concisos y muy claros y el tema que trata, la revolución islamista que derrocó al Sha de Irán (Persia) y el posterior cariz fundamentalista que adquirió, toma una profundidad inusitada dado que la historia aparece contada desde la visión de una niña de diez años.

Persépolis es la autobiografía de su autora, Marjane Satrapi, bisnieta del rey iraní derrocado por Rheza Pahlevi cincuenta años antes del comienzo de esta historia; Marjane tiene diez años en 1979, ha nacido en una familia muy culta de clase alta y de ideología progresista, para ellos la educación es fundamental, tanto que la envían a los catorce años a Viena dado que bajo el régimen de los ayatolás es imposible una educación íntegra y en libertad.

Cuenta la lucha de una niña y luego de una joven por mantenerse libre bajo un régimen que asfixia cualquier síntoma de libertad hasta llegar al ridículo, la lucha por educarse y cultivarse más allá de los impedimentos de la escuela y la universidad. La lucha por sobrevivir a pesar de todo.

El libro es una denuncia de los fundamentalismos y de los regímenes opresivos, pero también de la visión sesgada y simple que se tiene desde Europa de lo que ocurre fuera de nuestras fronteras y el manto homogeneizador con el que cubrimos a todos los regímenes islámicos. Está escrito de una forma muy sencilla y es de una sensibilidad que llega a emocionar.

Si tenéis oportunidad de leerlo... no la perdáis.




sábado, 5 de abril de 2008

Ítaca


Lluis Llac canta en catalán el poema adaptado de Constantino Kavafis.

Dejo la letra en catalán y castellano.






Ítaca


Quan surts per fer el viatge cap a Ítaca,
has de pregar que el camí sigui llarg,
ple d'aventures, ple de coneixences.
Has de pregar que el camí sigui llarg,
que siguin moltes les matinades
que entraràs en un port que els teus ulls ignoraven,
i vagis a ciutats per aprendre dels que saben.
Tingues sempre al cor la idea d'Ítaca.
Has d'arribar-hi, és el teu destí,
però no forcis gens la travessia.
És preferible que duri molts anys,
que siguis vell quan fondegis l'illa,
ric de tot el que hauràs guanyat fent el camí,
sense esperar que et doni més riqueses.
Ítaca t'ha donat el bell viatge,
sense ella no hauries sortit.
I si la trobes pobra, no és que Ítaca
t'hagi enganyat. Savi, com bé t'has fet,
sabràs el que volen dir les Ítaques.



Cuando salgas para hacer el viaje hacia Itaca
has de rogar que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimiento.
Has de rogar que sea largo el camino,
que sean muchas las madrugadas
que entrarás en un puerto que tus ojos ignoraban
que vayas a ciudades a aprender de los que saben.
Ten siempre en el corazón la idea de Itaca.

Has de llegar a ella, es tu destino
pero no fuerces nada la travesía.
Es preferible que dure muchos años
que seas viejo cuando fondees en la isla
rico de todo lo que habrás ganado haciendo el camino
sin esperar a que dé más riquezas
Itaca te ha dado el bello viaje
sin ella no habrías salido.

Y si la encuentras pobre, no es que Itaca
te haya engañado.
Sabio como muy bien te has hecho

sabrás lo que significan las Itacas.


martes, 1 de abril de 2008

En esta sociedad crecimos...

Aunque ahora nos sorprenda, esto aparecía en televisión y nadie se escandalizaba ni denunciaba:







lunes, 31 de marzo de 2008

Amor romántico


¡Que bonito suena!... el amor que todo lo puede, por el que a todo se renuncia, que todo lo cambia, que transforma a las personas... por el que todo se da....

Y sin embargo que error tan grande, que mentira tan enorme.... cuantos sufrimientos en nombre de ese amor...

Nos vistieron de rosa al nacer, crecimos entre nuestros cuentos de hadas y princesas y los de guerreros medievales de nuestros hermanos; comenzaron a confeccionar el ajuar para nuestra boda siendo todavía niñas..... Llegamos a pensar de manera natural que el fin de nuestra vida era el matrimonio.

Y aunque nuestra adolescencia fue época de apertura, quisimos estudiar una carrera para ser dueñas de nuestra propia vida, nos incorporamos a la vida profesional y algunas de nosotras rompieron verdaderas barreras, quedó un poso muy profundo y peligroso en nosotras, peligroso por estar en el inconsciente, por no estar meditado.... quedó nuestra idea sobre el amor.

Llegamos a creer que éramos medias naranjas que solo se verían completas con la otra media, que esa media era única y exclusiva para nosotras y que bastaba con encontrarla; que aunque esa media naranja resultara ser un sapo, nuestro beso de princesa lo transformaría en un príncipe; que, como en los cuentos de hadas, todo acabaría en la boda, después de ella solo faltaba el rótulo “y fueron felices y comieron perdices”.

Bueno... ya sabemos lo que en realidad pasó...

Ni nuestro amor ni nuestros besos consiguieron transformar a nadie, al contrario si algo cambió fue que se agrandaron esos pequeños defectos que ya conocíamos. Por mucho que llegamos incluso a renunciar a nosotras mismas intentando que nuestro matrimonio no fracasara... solo conseguimos ser menos dignas de amor a los ojos del otro....

Porque no nos enseñaron que...

Amar no es mirarse el uno al otro sino mirar los dos hacia un mismo horizonte.

Nadie que te ame puede pedirte que renuncies a ti misma y si lo haces ni tú misma te respetarás.

El respeto profundo hacia la otra persona y lo que ella significa es la principal base del amor.

Que ese respeto profundo se debe basar en un conocimiento profundo.

Que el amor es un sentimiento que debe renovarse día a día.

En fin.... no supimos nunca que si algún sentido tiene el amor es apoyar y ver crecer cada día a la persona que amas cualquiera que sea el camino que ella haya elegido... y sentirse apoyado y crecer en el que tú has elegido.


martes, 25 de marzo de 2008

Violencia machista

Ocurrió el sábado a las ocho de la mañana, pero pudo haber ocurrido cualquier día y a cualquier hora. Se llamaba Lidia y tenía cuarenta y dos años; sin embargo podía haberse llamado Ana, Carmen o Esmeralda y tener cualquier edad.

Porque la violencia está ahí... y nos puede afectar a todas en cualquier lugar y en cualquier momento. Lidia ha sido la víctima número dieciocho de este año en que estamos batiendo un récord macabro.

Él era su marido, acababa de salir de la cárcel cuando en enero ella lo acogió de nuevo en su hogar a pesar de tener orden de alejamiento. Confió, como tantas de nosotras, en que su esposo cambiaría, quizá los meses de prisión le habrían hecho recapacitar; al parecer el tiempo de reclusión lo cambió, sí, lo hizo más violento todavía. Esta vez fue derecho, no falló, las dos puñaladas estaban muy cerca del corazón.

¿Qué pudo pensar Lidia? ¿Qué pudo sentir?... ¿Cómo se siente una cuando esa persona a la que tanto amas te está destrozando?...

El corazón de Lidia dejó de latir el día 22 de marzo a las ocho de la mañana, pero antes... mucho antes había comenzado a morir, con cada insulto, con cada bofetada, con cada paliza....